THE PREACHER

Espero el día en que, tras el sonido de los cristales rotos, sea capaz de sentarme, en ese mundo paralelo de rejas y cenizas, en esa otredad oscura y sangrante, y esperar… simplemente a que termine el día.

Aunque sea un día eterno, oscuro, frío y palpitante. Aunque al final de ese viaje, cada vez más alucinado y frecuente, no pueda hablarle a nadie de lo que ví. De lo que oí. De lo que sentí.

De… dejarse llevar.

He soñado con asesinos de niños, he soñado con asesinos de gatos, he oído el viento tras los cristales de una casa que no era la mía. He sentido el fuego que no calienta de infiernos más cercanos de lo que puedo soportar…

Y me he puesto la careta. ¿Qué otra cosa podía hacer?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s